Se acerca la Navidad, la época del año de celebraciones con comida por excelencia. Desde comidas familiares, de empresa, con amigos.  Son días de reuniones, de comer y de disfrutar con los que más quieres. Son días de “¡por un poco más no pasa nada!”, comer como si no hubiera un mañana o de tener el plato con turrón encima de la mesa todo el mes de diciembre. Pero no debemos olvidar que son días de cuidarnos y de respetarnos a nosotros mismos. ¿Me acompañas a descubrir cómo?

En este post no vas a encontrar fórmulas mágicas para pasar la Navidad sin engordar ni un gramo, no pretendo que estés “a dieta”  estos días, que comas diferente a los demás o que te ausentes a encuentros por no comer (creedme, hay personas que lo hacen).  Lo que sí te voy a pedir es que seas consecuente con tus actos, que no te sabotees pensando que “por un poco más no va a pasar nada” o “si todos lo comen, yo también” Que te visualices a partir del día 7 enero ¿cómo quieres verte y sentirte? Que si tenías unos objetivos marcados, no los dejes de lado por unos días de fiesta. También te voy a pedir que seas consciente de cuánta hambre tienes y de lo lleno que estás ¿por qué seguir comiendo si ya estás lleno? Diferenciar los estados de plenitud del estómago no suele ser tarea fácil, es un esfuerzo que incluye PARAR, PENSAR y DARTE CUENTA de lo que tu cuerpo necesita realmente en ese momento. Y que en el momento que decidas  parar de comer que sea porqué tú lo has decidido, por qué es lo que quieres para ti, nadie te ha obligado, es  TU DECISIÓN. También te voy a pedir que cuides tu alimentación los días que no son fiesta. Vamos a ver… entre comidas familiares, con amigos, de empresa, nochevieja… ¿Podríamos estar hablando de unos 6 ó 7 “comidas especiales”?  Si contamos que la Navidad dura 14 días y vamos a hacer 28 ingestas principales (entre comidas y cenas) las comidas especiales se reducen a un 20% del total. Lo mismo sucedería con la actividad física, te pido que aproveches estos días para moverte, ¡hay tiempo para todo!

Y de esta manera te sentirás plenamente RESPONSABLE de tus actos, evitarás la culpabilidad y los “auto-castigos” por haberte pasado.

Y por útimo te voy a pedir que disfrutes estos días con tus amigos y familiares.

Y recuerda…

 

ES MÁS IMPORTANTE LO QUE COMES ENTRE FIN DE AÑO Y NAVIDAD

QUE LO QUE COMES ENTRE NAVIDAD Y FIN DE AÑO