En el primer post os adelantaba que uno de los temas que se tratarían en las próximas entradas sería el  Coaching Nutricional. En este texto trataré de explicaros la filosofía Coaching Nutricional en la consulta.

Es posible que esta sea tu situación: has intentado todo tipo de dietas, ninguna te ha funcionado o posiblemente te haya funcionado pero has recuperado el peso perdido, cada cierto tiempo pruebas un tipo de dieta diferente (algunas con complementos, otras muy restrictivas en calorías, otras en las que se puede comer unos alimentos sí y otros no…) pero al final el resultado acaba siendo el mismo: vuelta al punto de partida.

Seguir este tipo de conducta genera un efecto yo-yo en el cuerpo: bajada rápida de peso, subida rápida; que a largo plazo se puede convertir en una dificultad para alcanzar el peso saludable.

Ahora te pregunto, ¿cuándo has hecho estas dietas tenías unos objetivos marcados a corto y a largo plazo? Posiblemente los tuvieras muy claros a corto plazo (perder peso) pero quizás los objetivos a largo plazo se quedaron un poco de lado. Por eso te propongo que la próxima vez que decidas mejorar tu alimentación pienses en los objetivos a largo plazo, éstos son los que harán que el resultado sea duradero. Este es el primer paso en el Coaching Nutricional, que los objetivos sean claros, realistas, positivos y personales.

El Coaching Nutricional no es un método milagroso por el que vayas a alcanzar tu peso deseado sin esfuerzo, es un proceso de cambio personal que conllevará mejoras en tu alimentación y en tu estilo de vida. Cuando trabajamos desde el punto de vista del Coaching Nutricional se produce un cambio de paradigma en el paciente. A través de varias herramientas éste puede tomar conciencia de los patrones que le están impidiendo llevar una alimentación sana así como de los cambios que debería hacer. Por tanto, al aplicar este enfoque se produce un aumento de la responsabilidad del paciente sobre el proceso de cambio.

Es conveniente aclarar que el Coaching Nutricional no sustituye al método tradicional ni al saber técnico en materia de nutrición, el Coaching Nutricional pretende ser una herramienta de apoyo emocional para el paciente que así lo necesite. Por lo tanto, ni todos los pacientes están dispuestos a seguir una dieta tradicional, ni todos los pacientes están preparados para iniciar un proceso de Coaching Nutricional.

Para mí el Coaching Nutricional también ha supuesto un cambio de mentalidad en el trabajo del día a día en la consulta. Con este enfoque se pretende percibir y expandir el potencial de paciente, de esta manera se empodera. Tenemos en cuenta las cualidades que tiene la persona para conseguir los objetivos (que él mismo ha propuesto) y se trabaja siempre desde el refuerzo positivo.

Como veis, el Coaching Nutricional es un enfoque que va mucho más allá de seguir una alimentación pautada, con él se conseguirán cambios duraderos en el tiempo. En el próximo post os hablaré del Mindful Eating (alimentación consciente), algo que está muy relacionado con el Coaching Nutricional.